NO LO DUDE
pero el verano
muge, escarba
y calienta ya
en los corrales.
NO LO DUDE
Memoria de ti
José Joaquín Rodríguez Lara
https://elpostigodelara.blogspot.com/
Escucho en la radio que piden testimonios de la audiencia sobre lo más extraño, lo más sorprendente, lo más inquietante, lo más... que quienes escuchan la petición se han encontrado en los bolsillos. En sus bolsillos. La propuesta es una estrategia, como tantas otras, para hacer que quienes escuchan el programa se sientan partícipes de su contenido. Pero el asunto me atrae. No por el programa. Sí por los bolsillos.
Me atrae tanto la propuesta que, aunque no llamé a la emisora, porque no tenía el teléfono y, además, estaba conduciendo por la carretera mientras arreciaba la borrasca, decidí dedicarle una entrada por escrito en este blog. Esta entrada.
¿Qué es lo más que he encontrado yo en mis bolsillos? ¿Un pitillo? He fumado tan poco, ni siquiera una cajetilla completa, que no creo. ¿Una moneda? No recuerdo haber encontrado jamás dinero en mis bolsillos? Haberlo encontrado significaría que le había perdido la pista, y no es el caso. En mis bolsillos puedo haber encontrado la cuerda de un repión, un agujero directamente comunicado con la entrepierna, el capuchón de un bolígrafo, un bolígrafo sin capuchón, un par de bolindres, incluso una canica cristaleja...
Poca cosa como puede verse. Nada extraño ni inquietante ni sorprendente. Me hubiese gustado encontrar tu aroma en mis bolsillos. Meter la mano y sacar un puñado de ti. De tu olor. Sin fragancias ni perfumes ajenos. O encontrar en el fondo de mi faldriquera una carta. Una carta con tu dirección y mi remite. Ambos textos escritos a mano. Con inquietud. Como la propia misiva. Una carta ya cerrada y con el sello pegado en su rostro de carta lista para enviar. Una carta llena de palabras que solamente te pudiera decir en una carta escrita y franqueada para no depositarse jamás en los brazos de Correos. Para que quedase en mis manos. En mi bolsillo. Para que no llegase nunca nunca nunca a las tuyas. A la luz de tus ojos. Una carta destinada a tenerte siempre conmigo. Tú, tal como eres, escrita es un pulcro papel de carta. Con renglones pautados. Dentro de un sobre blanquísimo.
Los bolsillos son la memoria de las prendas con las que no vestimos. En la penumbra de los bolsillos se nos almacenan los recuerdos. Esos que van siempre con nosotros, como una sombra de lo que alguna vez fuimos. Me hubiese gustado tanto encontrar memoria de ti en mis bolsillos que no dejo de buscarte.
http://elpostigodelara.blogspot.com/
- No se puede triunfar sin tener adversarios.
- Y no se consigue grandeza
si los adversarios son pequeños.
EL CABALLO DEL ALBA