jueves, 31 de agosto de 2023

La banda

José Joaquín Rodríguez Lara

España, país de pandereta,
cada lechón afianzado a su teta,
a su cuchillo cada independentista,
tanto como a su forraje el regimiento de pesebristas,
y donde, si no es la progenitora de la cupletista
la que da la nota,
se suma al vergonzoso estruendo
la madre del machista de las pelotas.

(De mi poemario 'Poemas sin libreto')


lunes, 28 de agosto de 2023

'Lea la hierba', mi nuevo libro


José Joaquín Rodríguez Lara

    

    Este libro le va a sorprender. Estoy seguro. Abordo en él una realidad que jamás había visto reflejada en una obra literaria ni periodística, a pesar de que en cualquier momento podría tomar cuerpo ante nuestros ojos y habría que hacerle frente de un modo o de otro.

    'Lea la hierba', publicada en Bilbao por Ediciones Beta, es como una palmera o un paraguas. El tronco, el astil, el mango de la obra, en definitiva, sostiene una corona de ramas, de varillas que vibran en mundos diferentes. Y todas ellas están cosidas en un hule que es el lenguaje universal del momento. 'Lea la hierba' es una obra de ficción con mucho realismo, una novela corta que empieza en Extremadura y recorre el mundo en un círculo casi perfecto.

    Si quiere leerla puede comprarla en cualquier librería. Sólo necesitará pedirla, diciendo el título -'Lea la hierba'- y el autor -José Joaquín Rodríguez Lara-; en dos o tres días tendrá el libro en sus manos. El nombre de la editorial -Ediciones Beta- puede ayudarle a localizarlo, pero no es imprescindible.

    'Lea la hierba' cuesta 16 euros.

 





martes, 15 de agosto de 2023

 - Visto lo visto, de China
ni Chi ni na.


martes, 8 de agosto de 2023

 - Quienes descuartizan a otras personas
también fueron bebés adorables.


sábado, 5 de agosto de 2023

 - Empieza publicando libros breves y baratos,
para no asustar a quienes desconocen tu calidad literaria.
Y termina publicando libros gruesos y caros,
para tranquilizar a quienes aprecian más tu fama
que la calidad de tu obra.


jueves, 6 de julio de 2023

 - En política entras cuando quieres y puedes
y sales cuando ni te quieren ni puedes.


- Irse de la política tiene mucho más de gesto inevitable
que de gesta inolvidable.


- La dignidad política no está en renunciar a la gestión
 después de fracasar en las urnas,
sino en renunciar a las urnas
 después de haber fracasado en la gestión.

jueves, 11 de mayo de 2023

Los chochines de la casa

José Joaquín Rodríguez Lara

     Nunca tan poco tuvo tanto encanto. Son preciosos y te hacen disfrutar. Al menos a mí. Especialmente durante esta primavera.

    No sé el porqué pero los chochines se han enseñoreado del patio y del huerto de la casa. Hasta ahora, o eso me lo parecía a mí, se limitaban a exhibirse desde sus miradores preferidos con cantos seductores y vuelos cortos y rápidos.

    Pero este año, además de asomarse a la casa, han optado por instalarse en ella. Un chochín (Troglodytes troglodytes) decidió tejer su nido en un pliegue del toldo que utilizamos para proteger a las macetas del sol abrasador. Fue mi hermano Servando quien lo descubrió.

    - Mira lo que hace ese pajarino.

    Era un chochín, el ave más pequeña que habita en la Península Ibérica. Su plumaje, parduzco, no es espectacular, pero su canto, su vivacidad y su alegría de vivir sí lo son. También es muy característico el porte de su cola, enhiesta como un diminuto ciprés de plumas. Una vez que se le ha oído o se le ha visto resulta inconfundible.

    El pajarino del patio se pasó varios días acarreando briznas de hierbas y pajuelas hasta la esquina del toldo que había elegido para construir su hogar. Trabajó duro y el resultado fue un nido muy confortable, forrado con plumas, al que todavía se accede por un agujero circular que tiene el diámetro de, aproximadamente, una moneda de dos euros.

    En los días siguientes vimos al chochín llevando insectos al nido del toldo. Poco después escuchamos lo que parecían ser débiles trinos de pollos. Procedían del nido.

    Por supuesto, aunque ha subido la temperatura, todavía no hemos desplegado la vela mayor del patio. No queremos molestar a los chochines. Ya llegará el verano. 

    Además, hemos podido confirmar que después del periodo de nidificación, los chochines vuelven al nido familiar y en él se acomodan para pasar la noche. En nuestro caso, fue un descubrimiento doble y sorprendente. Porque, siguiendo las andanzas de los chochines en su vuelos y paradas musicales por el patio y el huerto de la casa, vi que les gustaba posarse en un manojo de ajos castaños colgados bajo una techumbre para su consumo doméstico. Me extrañó la insistencia de aquel pajarillo -todos los chochines son iguales- y examiné el manojo de ajos, descubriendo con sorpresa que en su interior había, hay todavía, otro nido mejor tejido incluso que el del toldo, al que se accede por un agujero idéntico.

    Este nido está a la altura de los ojos, por lo que es posible asomarse a su interior sin esfuerzo ni molestias para los animales. La primera vez que lo hice fue para comprobar si el nidal de los ajos había sido usado para incubar una pollada. Resultó que sí. Había un chochín adulto asomado a la puerta del nido. Uno días después quise comprobar si los chochines seguían utilizando el habitáculo. Y allí estaban. Vi dos cabecitas tan interesadas en mis ojos como yo en los suyos.

    Han pasado varias semanas y los chochines continúan pasando las noches en su nido. La casa, con su patio, su huerto, sus arácnidos, sus insectos y, tal vez, sus residentes humanos parece que les encanta. Y a nosotros nos encantan los chochines de la casa. Sus cantos y sus vuelos son las flores del aire. Pero, por encima de todo, comparten con nosotros su alegría de vivir. Son joyas maravillosas.