domingo, 14 de julio de 2013

- La ley, toda la ley y nada más que la ley.


jueves, 11 de julio de 2013

La morcilla que alegra el cocido


José Joaquín Rodríguez Lara

La política es una actividad noble y el parlamentarismo, la representación y defensa de los intereses generales de la ciudadanía, la más noble de las actividades políticas.

Cierto es que, tanto por la derecha como por la izquierda, hay políticos delincuentes y es verdad que nada abochorna más al ciudadano honrado que comprobar como vulneran las leyes quienes, por hacerlas y aplicarlas, tienen más obligación que nadie de respetarlas y cumplirlas. Son tiempos duros para quienes aún creemos en la virtud de la honradez, pero los políticos que nos avergüenzan no deberían robarnos también la fe en la eficacia de la política, por muy sinvergüenzas que sean. No se suele tirar una prenda porque se haya manchado; todo lo contrario, se lava a conciencia, se elimina la mancha y la ropa vuelve a estar en perfecto uso.

No obstante, una cosa es que el parlamentarismo sea una noble ocupación y otra es que, además, resulte una actividad entretenida. La mayoría de las veces, las sesiones parlamentarias, especialmente los plenos, se hacen largos, pesados y hasta tediosos. Es difícil mantener la atención ante unos debates reiterativos que invitan a sestear; salvo que alguna señoría, como la diputada socialista extremeña María Isabel Moreno Duque, nos evite el sopor con lo descarnado de sus argumentos, con la visceralidad de sus afirmaciones y con su insistencia en achacar todos los males de Extremadura a que el Gobierno de José Antonio Monago "siestea", del verbo  'siestear'.

María Isabel Moreno Duque, diputada y portavoz
de Vivienda, en el grupo parlamentario
socialistas-regionalistas del Parlamento extremeño.
(Imagen bajada de la página digital
del grupo parlamentario socialista)
El lapsus linguae de su señoría, una diputada joven e indomable, no pasa de la anécdota y a partir de ahora, seguramente dirá sestear y no 'siestear'. En ocasiones son las anécdotas, las morcillas que abren ventanas en el guión, las que le dan sabor y consistencia al puchero parlamentario, a ese cocido en el que unas veces hierven las ideas y otras hacen esfuerzos inhumanos, las ideas, para no dormirse ellas y dormirnos de paso a los demás. El parlamentarismo, que nació para parlamentar, para convencer mediante la palabra, ha perdido gran parte de su esencia: la naturalidad. Casi la totalidad de sus señorías prefieren leer a hablar, escribir el discurso a construirlo desde la tribuna, responder a lo ya sabido o sospechado antes que a lo no previsto.

Sin embargo, a veces salta la sorpresa y, como en las representaciones teatrales, surge la morcilla, la frase no incluida en el guión, que alegra la puesta en escena. En el cumplimiento de las obligaciones propias de su escaño, el diputado socialista cacereño César Ramos defendía una propuesta de impulso instando a la Junta de Extremadura a poner en marcha "un plan estratégico para la comarca de Campo Arañuelo". Una vez expuestas las líneas generales del plan y conocido que Izquierda Unida votaría a favor de la iniciativa, César Ramos que, en el habitual cacheo socialista a Pedro Escobar, actuaba esta vez como policía bueno, resaltó la coincidencia de criterios existente entre el PSOE e IU y afirmó que los extremeños no comprenden que habiendo mayoría de la izquierda en el Parlamento de Extremadura, IU no apoye un gobierno del PSOE.

Pedro Escobar, portavoz del grupo IU-Siex-Verdes en el Parlamento extremeño.
(Fotografía bajada de Internet)
La respuesta del portavoz de Izquierda Unida fue inmediata y contundente. Los socialistas mantienen criterios parecidos a los militantes de Izquierda Unida cuando están en la oposición, vino a decir el portavoz de IU, pero cuando gobiernan, el PSOE se parece mucho más al PP. Por eso perdió el PSOE las elecciones, remachó Escobar, y por eso los socialistas siguen sin comprender que las perdieron. En su réplica, Pedro Escobar no se dirigía a un diputado cualquiera, sino a quien puso en pie el personaje 'Míster Guille', un trasunto del candidato del PSOE utilizado como apoyo a Vara durante las últimas elecciones, y que, por ello, su señoría César Ramos tiene su cuota parte de responsabilidad personal, que diría el otro, en la derrota del presidente Guillermo Fernández Vara.  Por supuesto, de 'Míster Guille' nunca más se supo. 

César Ramos Esteban, diputado del grupo
socialistas-regionalistas, en la tribuna de oradores
del Parlamento extremeño. (Imagen bajada de Internet)
Tirarle los tejos a Escobar fue el principio del fin. La defensa de la propuesta de impulso a favor del Campo Arañuelo que había llevado al diputado César Ramos a la tribuna de oradores quedó, por supuesto, en tercer o cuarto plano del debate y el diputado socialista siguió masajeando al portavoz de Izquierda Unida con afición, pero sin grandes resultados por lo visto.

Minutos después se debatió otra propuesta de impulso, esta vez presentada por IU y defendida por Escobar, para tratar de solucionar los problemas de la empresa Fuentecapala, cuya deriva se observa con preocupación en Navalmoral de la Mata, capital del Campo Arañuelo. La propuesta de impulso de IU fue aprobada por unanimidad. Y no fue la única que consiguió el sí de todos los escaños, porque la política es una actividad noble y el parlamentarismo, es decir, la representación y defensa de los intereses generales de la ciudadanía, incluidos los de las personas que trabajan en la empresa Fuentecapala, la más noble de las actividades políticas.

martes, 9 de julio de 2013


La rejilandera tiene el viento en contra


José Joaquín Rodríguez Lara

La palabra rejilandera existe, a las pruebas me remito, pero no está registrada en el diccionario de la Real Academia, que mire usted por donde sí acepta el término rehilandera.

Creo que se equivocan el diccionario y los académicos, pues la palabra rejilandera, o regilandera, es mucho más real que la propia Real Academia y tiene muchísimo más brío, más brillo y más rotundidad que el académico término rehilandera.

Así se hace paso a paso una rejilandera de aspas cortadas.
Luego, se atraviesan las puntas de las aspas y el centro
de la cartulina con un alfiler o un clavillo,
se pincha en una vara y... a volar.
(Fotografía bajada de Internet)
Si la mitad de los académicos cogiesen una rehilandera y la otra mitad una rejilandera y corriesen calle abajo, para comprobar cual giraba mejor, ganaría el niño de la rejilandera, a la que desde la primera sílaba hasta la última letra se la ve dispuesta a moler el aire con el labio de sus aspas. Si la propia palabra lo dice: re-ji-lan-deeera...

Las rejilanderas de papel trenzado y las rejilanderas de cartulina o de hojalata, las que se hacían volar en el pico de un palito y las que se ponían en lo alto de una vara o de una caña clavada en la juncia de un chozo, o atada a los hierros de una reja, la rejilandera de usar y tirar y la que se pasaba los años moliendo los vientos con alma de veleta, aquella rejilandera que recorrió los caminos emperiná sobre el manillar de una bicicleta, nuestras rejilanderas de toda la vida se merecen tener un huequecino en el diccionario, aunque sea al lado de esa cosa tan cursi y sin alma a la que los académicos llaman rehilandera.


lunes, 8 de julio de 2013

Maldita caridad


José Joaquín Rodríguez Lara



Comer es un vicio de pobres. Los ricos no comen. Para los ricos la comida no es una necesidad, es una diversión, un espectáculo, una forma de relacionarse, de hacer negocios, un modo de vivir. En cambio, para los pobres, para muchas personas que tienen la boca en este mundo y pie y medio en el otro, alimentarse es una cuestión de vida o muerte, una operación a estómago abierto sin anestesia ni garantías de viabilidad. El mundo está lleno de niños que podrían llegar a viejos si al menos les dejaran alimentarse con las sobras que los ricos dejan en el plato.

Hay más hambre en unos mundos que en otros, más ricos en ciertos continentes y más pobres en determinados países y es verdad que, por ahora, la hambruna se ceba más en la sombra de unas pieles que en el resplandor de otras, pero no hay en la Tierra un lugar sin hambre y sin hartazgo, sin estómagos en los que no cabe ni una pizca más de comida ni barrigas en las que ya no cabe más aire ni más desaliento.

En Ibiza, un grupo de árabes ha comprado todos los bombones, sin alcohol, que tenía a la venta una pastelería para comerlos en una celebración, utilizando como bandeja el cuerpo desnudo de una mujer. Cuentan que semejante antojo de los comensales es un fetiche gastronómico derivado del japonés 'nyotaimori'. 

Comer bombones puede ser una fiesta y comer orugas, también. (Imagen bajada de Internet)
Pues vale, en peores garitas ha hecho uno guardia y sigue en pie, pero me repugna mucho menos ver como los niños africanos sacan larvas de los troncos carcomidos y las devoran vivas, o como los adultos recogen orugas bajo el árbol de las mariposas para alimentarse durante meses con sus proteínas, que imaginar el saludable jolgorio ibicenco de unos turistas árabes comiendo bombones servidos en una bandeja humana que, tal vez, hasta se considere honrada como fuente de dulzura.

Mujer africana con una lata rebosante de apetitosos
gusanos. (Imagen recogida en Internet)
A los dueños de la pastelería no sólo no les molesta tan extravagante chocolatada, sino que están encantados con la clientela y deseosos de servirla más y mejor, pues los árabes ricos, además de gastar mucho dinero, dejan también generosas propinas y con ello, ciertamente, contribuyen al bienestar de las poblaciones por las que pasan. Si el visitante compra mucho chocolate, es casi seguro que al estante no le faltará el pan.

En Extremadura no es que falten ni el pan ni tampoco el chocolate, pero empiezan a escasear; no hay hambre, hambre física, hambre de la que se clava en las tripas, pero sí hay necesidad y algunas familias se las ven y se las desean para poder darle a sus hijos lo que necesitan. Aunque sólo sea una vera de pan y una jícara de chocolate. Con la intención de paliar el problema, el Partido Socialista se ha empeñado, Izquierda Unida se ha sumado y el Partido Popular ha aceptado abrir los comedores escolares para que puedan comer los niños extremeños de las familias necesitadas de ayuda. 

La alimentación de la ciudadanía debería ser siempre la principal preocupación de las administraciones; no se puede consentir que alguien, sea niño o adulto, pase hambre. Pero abrir los comedores escolares en verano para que los niños necesitados de comida vayan a alimentarse a los colegios me parece un error. Sería mucho mejor proporcionar alimentos a sus familias, para que los cocinaran y los comieran en sus casas, a su gusto, sin necesidad de exponer a los pequeños en el escaparate de la población desvalida. Serán niños desfavorecidos, pero no se les hace precisamente un favor llevándoles a comer a un colegio cerrado por vacaciones. Es más, los niños ni siquiera tendrían que saber que sus padres reciben alimentos de la administración. La crisis agrava determinadas necesidades y la escasez de alimentos es una de las que exige respuesta más urgente, pero no sufrimos una tragedia tan profunda, tan extensa y tan colosal que resulte imprescindible hacer cola ante el puchero de la sopa boba. Ya hicimos cola ante la marmita de la leche en polvo americana. Nunca lo olvidaremos. Y entonces ni siquiera había que ir al colegio para recibir un suplemento alimenticio que, además, no necesitábamos, porque ya estábamos allí, estudiando.

Abrir los comedores escolares durante las vacaciones para que coman los niños que carecen de comida no me parece justo, me suena a campaña política de caridad, a propaganda, a leche americana. No es de izquierdas señalar a los pobres, sino sacarlos de la pobreza. La caridad no soluciona los problemas, sólo los enmascara. Padecer hambre en un mundo en el que cada día se desperdician más alimentos es una de las mayores injusticias que puede sufrir un ser humano. Especialmente un niño. Pero el hambre no se erradica con limosnas, se borra con justicia. Y la limosna pone freno a la justicia porque la Justicia no pone freno a la limosna.

Maldita caridad,  cuántas injusticias se han empollado al amparo de tu capa.


http://www.elmundo.es/elmundo/2013/07/07/baleares/1373216760.html

- Teatro es esa cosa que hace la vida 

cuando le da por pisar las tablas y hacer de sí misma un espectáculo.


martes, 2 de julio de 2013

Colaboradores necesarios.

- Cada vez que, sin citar sus nombres ni tampoco sus hechos, 

criticamos globalmente a los políticos, 

descalificamos a quienes les votan y a quienes les pagan;

es decir, nos descalificamos a nosotros mismos.


lunes, 1 de julio de 2013

Espionaje

Puesto que no podemos eludir el alcance de sus antenas, 

quizá la mejor forma de luchar contra su espionaje 

sea hacer que todos y cada uno de nuestros mensajes, 

tanto escritos como orales, les resulten sospechosos, 

hasta el punto de que se sientan en la obligación 

de dedicarles tiempo, medios y esfuerzos 

antes de descartarlos por inofensivos.