domingo, 15 de abril de 2018

- No hay parque de atracciones mayor
que la naturaleza.


- La imaginación es el ingrediente primordial
de cualquier diversión.


sábado, 14 de abril de 2018


El terror amarillo


José Joaquín Rodríguez Lara


¿Se han ido ya? Es lo primero que pregunta un madridista, nada más despertarse, este jueves 12 de abril de la Liga de Campeones. ¿Se han ido ya los de ‘la’ Juve?

No se sabe. En el Santiago Bernabéu todavía se ven sombras. Además, los grandes equipos siempre vuelven. Que se lo digan al Real Madrid, que abatió y enterró a ‘la’ Juventus en Turín (0 a 3) y ha sufrido en sus carnes la angustia de ser perseguido por un muerto viviente. Fue una noche de zombis vestidos de amarillo, una noche de terror, una gran noche de fútbol, una noche digna de la Liga de Campeones. Gota a gota –el primero, Mandžukic; el segundo, Mandžukic el tercero, Matuidi… - fueron cayendo los goles de ‘la’ Juventus sobre las carnes trémulas del Real Madrid. Mazazos de fragua que estremecían hasta a la Cibeles.

Fue un gran espectáculo. En el santuario del miedo escénico, ‘la’ Juve demostró, que para asustar no hay que ser un fantasma cubierto con una sábana blanca. Todo lo contrario, hay que levantarse de la cama, ponerse en pie y afrontar las dificultades con realismo. ‘La’ Juve ha jugado este martes por su historia y para seguir haciendo historia. El madridismo aplaudió a Buffon, un portero de leyenda, y el guardameta italiano respondió con paradas dignas de un deportista legendario.

‘La’ Juventus estuvo muy cerca de conseguir lo impensable; se quedó a una prórroga de volver a estar en el bombo de la suerte, con el ‘bombón’ de ‘la’ Roma, y el Sevilla, a punto de dar el bombazo en Múnich. Ha sido un gran partido el de los hispalenses, que dejan la impresión de estar mentalmente listos –el fútbol es un estado de ánimo, que diría Valdano-.para las grandes noches europeas.

Una vez más se ha podido comprobar que la vida es cuestión de detalles. ¿Fue penalti o no fue penalti? Lo pareció, sin duda. Sucedió dentro del área de ‘la’ Juve, el defensa juventino confundió la espalda del atacante madridista con una escalera mecánica y trepó por ella, hubo contactos rayanos con ‘tocamientos’ obscenos, y la polémica se basa en si el acoso carnal tuvo la fuerza suficiente para impedir que el madridista marcase gol.

Para esclarecer detalles de semejante finura no será suficiente con analizar las imágenes de televisión. De hecho, las repeticiones televisivas no están aclarando casi nada sobre lo ocurrido. En el futuro, en vez del pregonado VAR habrá que utilizar un laboratorio que mida la resistencia de los materiales. Y un confesionario, para que los futbolistas declaren sus pecados.

Lo que no suscita duda alguna es que, a falta del capitán Ramos, el Real Madrid tiene un comandante, Cristiano, que no se arruga, al que no le tiemblan las canillas y que es capaz de lanzar y marcar el gol decisivo para pasar a las semifinales de la Liga de campeones por toda la escuadra. Eso sí en mitad de un miedo que retrata a tu equipo.


(Trigésimo sexto artículo escrito para extremadura7dias.com,
publicado el 12 de abril del año 2018.)


A Messi le pesan los... galones


José Joaquín Rodríguez Lara


Quienes afirman que el Barcelona ha quedado eliminado de la Liga de Campeones por su mal juego cometen una injusticia.


Por una parte, eximen de cualquier responsabilidad al árbitro. Por otra, olvidan que ‘la’ Roma ha jugado muy bien y pasa a semifinales de la competición por méritos propios. De hecho, ‘la’ Roma ha sido el equipo que más goles ha marcado en la eliminatoria: tres en Barcelona –dos en propia puerta y uno en la del Barça- y otros tres en Roma, todos ellos en la portería culé. Es decir que el equipo romano ha marcado 6 goles y el catalán, sólo dos.


En Roma, el equipo del extremeño Ernesto Valverde ha notado la baja de ‘Autogol’, segundo máximo goleador del Barça en la Liga de Campeones, con cinco tantos, sólo uno menos que Messi, que es ‘el pichichi’ culé en la Champions.


El Barcelona lleva mucho tiempo jugando a lo mismo: a Messi. Sólo a Messi, que, aunque sea un peligro hasta cuando está sentado en el banquillo, no siempre resulta suficiente. Hay días en los que Messi no juega. Aunque se pasee por el césped. Y este martes, en Roma, Messi no ha jugado.


Cabizbajo, tristón, ineficaz, apagado, ‘Messiándose’ la barba… Messi no ha hecho nada en Roma. Ni siquiera ha vomitado, como hace cuando se exprime físicamente.


Ni lo hizo cuando actuó como soldado ni tampoco después, cuando se marchó Iniesta y Messi heredó el brazalete de capitán. El Barcelona ya perdía y necesitaba animarse, pero Messi no estaba para darle ánimos a nadie. A Messi le pesan los galones de capitán; sobre todo cuando hay que arengar a la tropa y dirigirla en la batalla para conducirla a la victoria. Ya lo dice Maradona: Messi es un “pecho frío”.


La culpa no es suya, es del Barcelona. Los clubes de fútbol se empeñan en aplicar la doctrina militar y consideran que la veteranía es un grado. Puede serlo en tiempos de desfiles militares, pero lo lógico es ascender ‘por méritos de guerra’, no por ‘trienios de antigüedad en el cuartel’.


Los equipos de fútbol deberían tener un capitán, o siete, elegido por los jugadores para representar a la plantilla ante su directiva; necesitan un capitán del entrenador, elegido por el técnico, para representar en cada caso al equipo ante el árbitro, en función del conocimiento de un idioma común, de la nacionalidad, de la empatía, del carácter, etcétera; y tendrían que tener, también, un capitán del club, elegido por la directiva en función del carisma del jugador, para representar a la entidad ante el mundo.


La capitanía es una responsabilidad tan importante que la antigüedad no debería ser una circunstancia determinante para lucir galones de capitán. La antigüedad ha dado capitanes excelentes, como Pujol, en el Barcelona, y Ramos, en el Madrid, y capitanes sin arrestos como Casillas en el Madrid y Messi en el Barcelona. Lo curioso es que el Barcelona lo sabe y, en tiempos, hasta lo tuvo en cuenta. Cruyff, un líder nato dentro y fuera del campo, fue nombrado capitán del Barça poco tiempo después de haber llegado a Barcelona.


Messi es muy buen jugador, pero no parece un capitán eficaz. A Messi le pesan demasiado los galones y en Roma ha vuelto a demostrarlo.


(Trigésimo quinto artículo escrito para extremadura7dias.com,
publicado el 11 de abril del año 2018.)

viernes, 13 de abril de 2018

Madrid, el OK y el KO

José Joaquín Rodríguez Lara


Hace mucho tiempo que un partido de fútbol entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid no despertaba menos pasión que el de este domingo, 8 de abril, en el Santiago Bernabéu a partir de las 16:15 horas.

El Gordo de la Liga salió hace tiempo y para el madridismo, y hasta para muchos atléticos, el segundo y el tercero no pasan de ser premios menores.

Pero el partido no deja, por ello, de estar considerado un encuentro ‘de máxima rivalidad’, un ‘derbi’, un ‘clásico’, un partido ‘de alto riesgo’ y todo eso.

Ambos equipos llegan a este enfrentamiento con la clasificación para la siguiente ronda europea prácticamente asegurada y con la incertidumbre propia de estar sufriendo bajas muy sensibles que, sin duda, agravarían la trascendencia de cualquier otra lesión. Tal vez no para la Liga, en la que casi todo el pescado puede haber sido vendido después de este choque, pero sí para Europa.

Así que, por una vez en mucho tiempo, es probable que más que dejar K.O., inerme y tirado sobre el césped al adversario, los técnicos de ambos conjuntos madrileños prefieran salir O.K. (0 killed, Cero Bajas) del campo.

Los traspasos, seña de identidad de la casa, y las lesiones han dejado cortísima la plantilla del Atlético de Madrid (67 puntos), y las lesiones, sumadas a la falta de previsión, les han cortado las alas al Real Madrid (63 puntitos).

Cuatro defensas centrales -Ramos, Nacho, Varane y Vallejo- pueden bastar para la Liga y, con algún refuerzo de la cantera, hasta para la Copa, pero cuando se está en Europa son muy pocos centrales. Aunque, como dicen, sean de los mejores del mundo.

Ramos es muy propenso a las sanciones y Varane y Vallejo, proclives a las lesiones. Cuando los dos primeros no están para jugar, todo recae en Nacho, ese enorme profesional que arregla cualquier avería, al que casi no sancionan y que nunca se lesiona. Hasta que se lesiona, claro.

Con Nacho y Vallejo lesionados, con Ramos, sancionado para la Liga de Campeones, y con Varane como único central en aceptable buen uso para el partido de vuelta ante la Juventus, el madridismo no mira hoy con el rabillo del ojo a un marcador que, como mejor resultado le dejaría tercero y a un punto del segundo.

Mira a la enfermería, porque por primera vez en mucho tiempo, el O.K. es mucho más importante que el K.O.

(Trigésimo cuarto artículo escrito para extremadura7dias.com,
publicado el 8 de abril del año 2018.)


sábado, 7 de abril de 2018

Yo no dimito, tú no dimites, ella no dimite


José Joaquín Rodríguez Lara


La dimisión es un fármaco que está sobrevalorado en España. Desde el cervantino bálsamo de Fierabrás no se había visto nada igual.

No sólo hay quien cree que la dimisión lo soluciona todo, sino que hay gente convencida de que la dimisión se puede exigir como si fuese un derecho amparado por la Constitución.

Me asombra que se exija la renuncia al cargo casi tanto como me hace gracia que se exija el arrepentimiento. ¿Cómo se puede hacer que una persona se arrepienta? ¿Torturándola en el potro del escándalo público? ¿Qué se puede hacer para que una persona dimita? ¿Lincharla en las redes sociales?

La dimisión y el arrepentimiento son asuntos muy personales. La primera es una acción volitiva y el segundo es el resultado de una reacción que tiene mucho más de emoción que de racionalidad.

Ni una ni otro son exigibles ante un tribunal de Justicia. Al menos en España. ¿Y por qué? Pues por la sencilla razón de que, en España, las leyes no obligan ni a arrepentirse ni a dimitir.

En la cultura japonesa están milimétricamente regulados los grados que, en función de la falta cometida, debe inclinarse el cuerpo para pedir perdón. En España, no.

En España, los políticos exigen dimisiones y arrepentimientos para torturar y tratar de linchar al adversario, pero no aprueban leyes para castigar con la destitución, con el despido, a quienes, en su opinión, han cometido irregularidades tan graves que debieran dimitir. ¿Por qué los políticos no hacen leyes para castigar con ‘la dimisión’ las faltas cometidas en el ejercicio del cargo?

Los motivos son variados, pero hay uno que destaca sobre los demás: si la ley obligase a renunciar, es posible que alguna vez les tocase dimitir a ellos, así que ¿para qué van a tentar a la desgracia?

Y como la ley no obliga a dimitir, ¿por qué tendría que dejar el cargo alguien que cree que no ha hecho algo social y políticamente reprobable? Es más, ¿por qué dimitiría una persona capaz, no sólo de engañar a sabiendas, sino de mantener contra viento y marea ante todo un país que no está mintiendo? Por supuesto, podría arrepentirse y renunciar al cargo, pero si dimite estará reconociendo que ha mentido y eso no sólo no la eximiría del linchamiento político y social, sino que lo agravaría.

Así que yo no dimito, tú no dimites y ella, por lo que se ve, tampoco dimite. España y sus criaturas somos así.

(Trigésimo tercer artículo escrito para extremadura7dias.com,
publicado el 7 de abril del año 2018.)


Política de chichinabo

José Joaquín Rodríguez Lara


Desde la barriada pacense de Cerro Gordo salen críticas sobre el mal estado en el que se encuentra la única pista pública polideportiva –es un decir- existente en este barrio de Badajoz, que está situado en el extrarradio y tal vez por eso parece no formar parte de la ciudad.

Este periódico se ha hecho eco de la queja vecinal; en 7Días se recogen, desde la mañana del miércoles, no sólo el descontento vecinal, sino también varias y significativas imágenes de cómo está el cerramiento de la mencionada pista. Los postes que sostienen la malla metálica perimetral están corroídos por la herrumbre y rotos en la base, por lo que todo el cerramiento puede venirse abajo en cualquier momento.

Si al caer causa daños, ya sean personales o materiales, es muy posible que el Ayuntamiento pacense, y por lo tanto, todos los vecinos, tengan que hacer frente a la correspondiente indemnización.

Juntos X Badajoz, partido unipersonalmente presente en el Consistorio pacense gracias al concejal Luis García Borruel, ha emitido una nota de prensa para “confirmar” que el abandono municipal del que se queja el Cerro Gordo “es real e indiscutible, habiéndolo podido comprobar de primera mano en la visita realizada a la barriada”.
Es decir, el concejal Borruel y su partido aprovechan el rebufo de la protesta vecinal para meter baza en un problema que no se solucionará con su ya lo comprobé “de primera mano” o su ‘ya lo había dicho yo’, si es que lo había comprobado y lo había dicho. Entre las iniciativas políticas que, en la citada nota, Juntos X Badajoz afirma haber tomado como concejal no consta su preocupación por el mal estado de la pista.

Sí Borruel sabía de la existencia del abandono de la mencionada instalación deportiva que ahora confirma y no intentó solucionarlo, como parece que sí ha hecho con una rotonda, el parque infantil o el local de la asociación de vecinos, no estuvo a la altura de su puesto como edil de la oposición. Y si acaba de enterarse y se sube al carro de la protesta, el señor Borruel y su partido hacen un política de chichinabo –viene en el diccionario- que tal vez le dé algún voto, pero que tampoco soluciona el problema.

La política debe ser, siempre, un servicio a la sociedad, no un oficio, por muy buena intención que se tenga. Y aún es más necesario que la política sea un servicio cuando se torea a toro pasado.

(Trigésimo segundo artículo escrito para extremadura7dias.com,
publicado el 5 de abril del año 2018.)